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  • Foto del escritorDiagno Salud

10 consejos para disfrutar de unas vacaciones saludables

En vacaciones debes tomar una serie de medidas que te permitan estar preparado ante los imprevistos que puedan producirse, así como mantener hábitos de vida saludables, igual que el resto del año. Relajarte en vacaciones no quiere decir relajarte en el cuidado de tu salud.



1. Protégete adecuadamente del sol.

Elijas un destino de playa, naturaleza o cultural, en vacaciones siempre pasas más tiempo al aire libre. Por este motivo, en tu maleta no deben faltar Protectores de factor 30 o superior que te protejan frente a las radiaciones UVA, UVB e IR-A. También incluirás los lentes de sol y un sombrero. A pesar de estas medidas, dentro de lo posible debes huir del sol en las horas centrales del día, de doce del mediodía a cuatro de la tarde, cuando las radiaciones son más fuertes.


2. Potencia las frutas y las verduras en tu dieta.

El estreñimiento es un compañero habitual de viaje. En las vacaciones puedes tender a relajarte en la dieta, por lo que debes esforzarte por continuar consumiendo alimentos ricos en fibra, que favorezcan el tránsito intestinal. También tienes que practicar a diario un poco de ejercicio.


3. Bebe líquido de manera abundante.

Más que nunca, en vacaciones en lugares de calor o cuando vayas a realizar prácticas deportivas extremas, es importante ingerir como mínimo dos litros de agua al día para mantener tu organismo hidratado, tanto para hacer frente a las altas temperaturas, como a los problemas intestinales. También puedes tomar bebidas isotónicas, zumos, sopas, ensaladas, etc. En caso de visitar países no desarrollados, debes tomar siempre agua embotellada y evitar las bebidas con hielos, ya que estos suelen estar fabricados con agua corriente y pueden contener bacterias para las que no tienes defensas, ojo ahí.


4. Frente al jet-lag, mantén una correcta rutina de sueño.

Tras un vuelo de larga distancia, tu reloj interno tiende a prevalecer frente a los husos horarios del nuevo destino. Para evitar la somnolencia y el insomnio, te recomendamos dormir lo máximo posible durante el vuelo si llegas temprano al lugar de destino y, en caso de llegar por la noche, acostarte lo antes posible. Posteriormente, debes intentar establecer un horario de sueño regular.


5. Evita la ropa ceñida y mueve las piernas con frecuencia.

Para evitar la sensación de piernas cansadas y la retención de líquidos, son convenientes las prendas holgadas que favorezcan la circulación. Si haces viajes largos en coche o avión, moverás frecuentemente los pies y las piernas, paseando si es posible, o realizando giros de tobillos.


6. Atento a tus pies.

Sobre todo cuando hagas turismo, es necesario que utilices un calzado flexible y de anchura adecuada a tus pies, a fin de prevenir la aparición de rozaduras, callos o ampollas. Debes usar zapatos con planta acolchada o, en su defecto, utilizar una almohadilla plantar. También es fundamental secar e hidratar bien los pies, y en piscinas o zonas comunes, utilizar escarpines o chalas para evitar el desarrollo de hongos.


7. No permanezcas con el traje de baño húmedo.

La humedad en la ropa tras el baño favorece el crecimiento de las bacterias que provocan la cistitis o infección del tracto urinario, por lo que deberás ponerte ropa seca cuanto antes.


8. Cuidado con las picaduras.

Para huir de los mosquitos, debes prescindir de colonias o jabones con aromas demasiado dulces o intensos, ya que atraen su atención. En las zonas de mayor riesgo, también resulta conveniente usar ropa que cubra toda la piel, recurrir a mosquiteras y, sobre todo, aplicarte repelentes de mosquitos, siguiendo estrictamente las instrucciones de aplicación del fabricante.


9. En guardia contra las enfermedades tropicales.

Si viajas a destinos exóticos, conviene que acudas con un par de meses de antelación al Centro de Vacunación Internacional de tu ciudad para informarte acerca de las vacunas o precauciones necesarias en la zona. Es importante que cumplas rigurosamente el calendario de vacunación que te indique el especialista.


10. Prepara un botiquín con los productos esenciales y la medicación habitual.

El agua oxigenada, desinfectantes cutáneos, las gasas esterilizadas y el esparadrapo te permitirán limpiar y curar de manera rápida una herida. Los analgésicos, antigripales, antidiarreicos y antihistamínicos también pueden resultar muy útiles, al igual que las pastillas contra el mareo. Además, si padeces alguna enfermedad crónica, es importantísimo que no olvides llevar tu medicación habitual todo el tiempo que estés fuera de casa.



¡A disfrutar!






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